Materiales y ética
Los materiales con los que trabajo no son decisiones estéticas tomadas a posteriori. Son el resultado físico de toda una vida de valores moldeados por el medio ambiente, la salud y la responsabilidad.
La misma pregunta guía cada elección material en mi práctica: ¿cómo puede existir la obra sin contradecir los valores que rigen los espacios en los que se inserta —hogares, estudios y entornos cotidianos—? Esta página describe las consideraciones materiales, éticas y ambientales que dan forma a mi trabajo.
Los materiales como responsabilidad
Mi relación con los materiales comenzó mucho antes de trabajar en un estudio. Mis primeras experiencias en entornos al aire libre me inculcaron la importancia del cuidado, la moderación y el respeto como principios básicos, más que como filosofías.
Con el tiempo, mis viajes por Estados Unidos y Europa reforzaron la idea de que todos los entornos —naturales y construidos— requieren cuidado. Los espacios interiores también son entornos, moldeados enteramente por decisiones humanas. Esta comprensión influye en mi forma de trabajar y en la selección de materiales.
Los materiales no son neutrales. Tienen consecuencias.
Resina: Salud, Historia y Elección
Las resinas sintéticas tienen una larga y compleja historia en el arte contemporáneo. Si bien ofrecen propiedades visuales únicas, también se encuentran entre los materiales más peligrosos con los que han trabajado los artistas.
El legado de Eva Hesse Hizo que esta historia fuera imposible de ignorar. Su obra amplió el lenguaje de la forma al tiempo que revelaba el costo físico de trabajar con materiales tóxicos.
Debido a mi asma, mi sensibilidad a los productos químicos y a que tengo hijos con problemas respiratorios, las resinas tradicionales derivadas del petróleo nunca fueron una opción segura para mi estudio ni para mi hogar.
La decisión de trabajar con biorresina no fue una concesión estética, sino una necesaria conciliación entre ética y salud. La biorresina que utilizo se deriva de resinas naturales obtenidas de árboles muertos y subproductos agrícolas, en lugar de productos petroquímicos derivados de combustibles fósiles.
Ningún material es perfecto. Nada está completamente exento de impacto. Pero optar por alternativas derivadas de plantas y árboles permite que la obra exista sin contradecir los valores que rigen mi vida y mi práctica.
Papel, tinta,
y ética del grabado
El grabado planteó un desafío ético aparte. Durante años, me dijeron que la impresión sostenible era imposible. Esa afirmación no se correspondía con mi forma de vida ni de trabajo.
Las primeras impresiones se realizaron sobre sustratos de poliéster reciclado mucho antes de que los materiales sostenibles se debatieran ampliamente en la impresión artística. Al desarrollar la colección Earthbound, busqué un papel que reflejara los mismos estándares de responsabilidad presentes en mis materiales escultóricos.
Esa búsqueda me llevó a Hahnemühle, un fabricante de papel con más de 400 años de historia y un compromiso documentado con la responsabilidad ambiental, el uso de agua limpia, las fibras naturales y la producción de bajo impacto.
El uso de papel de archivo producido de forma sostenible permite que las impresiones existan como objetos duraderos sin sacrificar la responsabilidad medioambiental.
En este contexto, el grabado no es reproducción, sino una continuación.
La sostenibilidad como infraestructura, no como estética.
En mi práctica, la sostenibilidad no se aplica a la obra terminada como una preocupación superficial. Está integrada en el funcionamiento del estudio y en la forma en que se toman las decisiones.
He sido miembro empresarial de 1% para el planeta desde 2021 y han invertido en proyectos de energía renovable a través de Energía Desde principios de 2023. Esas inversiones ya han generado una producción de energía solar cuantificable, compensando una parte del impacto ambiental de mi estudio y mi hogar.
Estas decisiones son una extensión de un estilo de vida basado en la responsabilidad, no en la alineación con las estrategias de marketing.
Integración: Construir solo lo necesario
Esta práctica es intencionadamente lenta.
Reconstruir un estudio no se trata de recrear lo que existía antes. Se trata de construir un ecosistema donde cada decisión —materiales, ventilación, equipos y procesos— favorezca tanto la salud como la integridad.
Trabajar despacio permite que la práctica se mantenga alineada en lugar de reactiva.
Qué significa esto para el trabajo
Cada pieza que creo lleva la impronta de estas decisiones.
La moderación en el uso de materiales, la cuidadosa selección de los mismos y un proceso que prioriza la salud no son meros adornos conceptuales. Son las condiciones que permiten que la obra exista con autenticidad en los espacios en los que se desarrolla.
En definitiva, para mí el arte es autobiografía.
La autobiografía que subyace en mis materiales es una historia de administración, responsabilidad y cuidado.
Para obtener más información sobre el marco conceptual que guía esta práctica, lea el Declaración del artista.